Play-off asegurado

Sucedía el pasado sábado, paralelamente al hecho fundamental de haber recuperado el liderato, que la victoria del FC Cartagena en casa del filial bético certificaba matemáticamente que los albinegros estarán el próximo mes de mayo disputando la venidera promoción de ascenso a Segunda División. Cierto es que virtualmente estaba hecho desde diciembre, cuando para algunos casi parecía que hubiésemos ascendido ya, pero la realidad es que no ha sido hasta esta Jornada 35 que ese objetivo se ha materializado. Así que congratulémonos por ello. Además, dicha clasificación para el play-off supondrá la nada desdeñable cifra de cuatro participaciones en esta fase de la competición en las últimas seis temporadas. Y podríamos añadir una quinta, en las siete últimas temporadas en la categoría, si contásemos la del ascenso de 2009. Ojo con el dato, que es bastante más importante de lo que pudiera aparentar a primera vista.

Sé que los habrá que pensarán que disputar un play-off de ascenso de poco sirve si no se acaba culminando. Pero no, creedme, están malacostumbrados a probar en el fútbol más mieles que momentos amargos. Los play-offs no los regalan (ni que fueran un máster) y hay que ponerlos en valor. O también encontraremos a los que dirán que es obligación para una entidad como la del Cartagena estar ahí en 2ªB, siempre, a lo que servidor hasta se atrevería a añadir que la obligación debería ser estar en superior categoría. Pero repito lo de antes, es que no lo regalan, y la prueba empírica es que lo de cuatro promociones en seis temporadas no es para nada habitual en nuestra historia.

Bolas de la RFEF
Sin ir más lejos, ojeando la biografía del actual club, de 1998 a 2009 se estuvo en la categoría de bronce lográndose disputar nada más que tres play-offs a Segunda. También hubo un quinto puesto, pero más allá de eso la trayectoria fue vagar en mitad de la tabla o más abajo. Y yendo algo hacia atrás, a las campañas del Cartagena FC tras su descenso del fútbol profesional a finales de los 80s, contamos siete temporadas con dos promociones. En las que prácticamente casi se asciende, sí, pero dos promociones al fin y al cabo. Es decir, desde 1988 hasta 2009 son dieciocho temporadas del fútbol cartagenero en 2ªB con tan solo cinco play-offs. La media no llega ni a dos cada seis temporadas, y ahora estamos hablando de cuatro.

Retrocediendo a los dos años, en una entonces recién estrenada 2ªB, a principios de los 80s no había ni promoción. El ascenso era directo para los dos primeros clasificados de la
liga regular, culminándose la hazaña por nuestra parte con el recordado gol en Torrejón del recientemente desaparecido José Luis (DEP) en la segunda de ellas. Así que no se puede establecer comparación.

Otra época buena del Cartagena en la tercera categoría nacional, que extravagantemente correspondía a su denominación de Tercera División, fue de 1963 a 1975. Doce temporadas en las que se jugaron seis promociones, en dos tandas de tres consecutivas para mayor precisión. Aunque cabe apuntar que entonces promocionaban los dos primeros, o lo hacía el segundo clasificado ya que el primero subía directamente, dependiendo del formato de ese año. Entonces, la media era de tres promociones cada seis años para los de El Almarjal.

Por fin, viajando más atrás todavía, a la etapa en la que el primer club de la ciudad se denominaba UD Cartagenera, sí que encontraríamos una estadística equiparable a la mencionada de cuatro play-offs en seis temporadas. De 1955 a 1961 se disputaron cuatro promociones a Segunda, obteniéndose premio en la última de ellas ante el Sestao, en San Mamés. No estaría mal, puestos a repetir los números de hace más de medio siglo, que el final esta vez fuera el mismo. Por último, en período de posguerra, de 1943 a 1949, tan solo se alcanzó un play-off en el que se lograba el ascenso por reestructuración de Segunda División.

En resumen, cuatro promociones a Segunda en seis temporadas. Valorémoslo, al igual que habrá que valorar acabar como campeones de grupo si así se diese el caso, que eso lo regalan aún menos. El mismo día que Messi igualaba a Zarra en no sé qué dato, o en el que Iniesta no sé cuántos, en Cartagena deberíamos poner el acento en lo nuestro. Que la semana que viene, quién sabe, quizá caiga otro dato de importancia y no tendrá sentido analizar este que comentamos hoy.

EFESE HISTORIA 

R. Betis B 1-2 FC Cartagena

Los tres puntos que sumaba el FC Cartagena a domicilio ante el Real Betis B suponen la vuelta al liderato en el Grupo IV de Segunda División B, tras ocho jornadas al acecho del Marbella. El equipo malagueño pinchó en su visita al CD El Ejido, lo que hace que los albinegros vuelvan a estar en lo más alto, con dos puntos de ventaja sobre los marbellíes.
Los tantos de Chavero y Rubén Cruz aúpan a un Cartagena que era muy consciente de la importancia de una victoria en casa de un equipo con demasiados problemas para especular con el resultado. Al Betis B solo le valía ganar, porque con un penúltimo lugar en la tabla clasificatoria los puntos se convierten en un botín muy preciado.
El bloque entrenado por Alberto Monteagudo salió como un cohete al campo Luis del Sol de Sevilla con la intención de coger en una de sus salidas al Betis B. Lo consiguió muy pronto. Antes de cumplirse el primer minuto fue Rubén Cruz quien tuvo en sus botas el 0-1 tras robo de balón, llegada de Cristo y pelota para el goleador. En esta ocasión el sevillano impactaba el esférico en las piernas de Pedro, que evitó que el Cartagena tardara poco menos de un minuto en marcar.
Pero el que no perdonó fue Chavero, quien tras un largo centro de Óscar Ramírez desde la derecha hizo el 0-1, al mandar con su pierna al fondo de las mallas un disparo raso que no pudo ver el meta local.
El bloque albinegro había hecho lo más complicado. Ahora tocaba saber leer las circunstancias de un partido que se le ponía de cara muy pronto y aprovecharse de la ansiedad de un Betis B que necesitaba la victoria para arañar los puntos que le lleven a la salvación. Es por eso por lo que los verdiblancos no tuvieron otra que dar un paso adelante nada más verse por detrás en el electrónico.
Uche anotó en el minuto 10 en una rápida acción a la contra, pero el colegiado vio fuera de juego -la repetición por televisión así lo demostró-, y el Cartagena se evitaba de esta forma ver empatado el choque.
Los albinegros salieron con tres futbolistas en medio campo: Sergio Jiménez andaba más retrasado, mientras que Chavero y Cordero saltaban un escalón por delante para tratar de tener más presencia en medio campo y evitar las transiciones rápidas del equipo local.
Sergio Jiménez volvía a cuajar un gran encuentro. Abarcó mucho espacio, presente en cada disputa dentro de su campo de acción y un buen escudero a la hora de recuperar para atacar.
El Cartagena no sufría a pesar de que no terminaba de tener el esférico controlado. A la media hora de partido Mejías -otro de los futbolistas destacados del bloque albinegro en la tarde de ayer- quitaba con la punta de la bota el balón a Abreu cuando éste encaraba la portería de Pau Torres.
El gol tan tempranero le quitó al bloque de Monteagudo cierta dosis de tensión. No es que sufriera en exceso, pero no terminaba de cuajar una ocasión clara de gol. El Cartagena se sentía cómodo porque el oponente no inquietaba y todo estaba a falta de apuntillar en alguna acción ofensiva.
También es cierto que los verdiblancos no tenían otra que intentar buscar el gol por todos los medios y con la necesidad perentoria que te da la clasificación, pero se encontraron a un Cartagena que en la primera parte apenas les concedió una ocasión.
En la segunda parte no cambió tanto el panorama, pero el Betis B azuzó a un FC Cartagena quizá más adormecido que en la primera parte. El bloque albinegro no iba para adelante, se agazapó más y cometió el error de darle vida a un Betis B que aprovechó para acercarse con peligro a las inmediaciones de la portería de Pau Torres.
Conforme pasaban los minutos los de Monteagudo tenían claro que debían aguantar las embestidas del oponente y evitar el gol en los últimos minutos. Sin embargo, no fue así, porque un robo de balón en medio campo albinegro supuso que Aitor superara por velocidad a Sergio Jiménez y cediese a la izquierda para Abreu. El atacante disparó centrado pero fuerte y Pau Torres nada pudo hacer para evitar el tanto cuando faltaban 12 minutos para el final del partido.
Volvía a empezar de nuevo un partido de apenas diez minutos, con un Cartagena que necesitaba despertar de ese letargo en el que vivió en la segunda parte para que no se le escapara la victoria.
Ya en ese momento Monteagudo había decidido mover el banquillo. Obligado fue el cambio de Jesús Álvaro, que se encontró demasiado cargada la pierna y pidió el cambio. Morros saltaba al campo por el canario, mientras que Owusu lo hacía por un Hugo Rodríguez menos protagonista en esta jornada.
La salida del africano al campo fue crucial. Y es que tres minutos más tarde del tanto anotado por Abreu llegó la reacción albinegra con Rubén Cruz de protagonista. El sevillano, que había pasado casi desapercibido hasta ese momento en labores ofensivas, recogía un balón que Owusu le cedió perfectamente con el pecho.El pase al ghanés le llegó en largo de Óscar Ramírez. En estas que Cruz, con el balón dentro del área, remató fuerte y el balón antes de entrar tocó el césped y picó hacia arriba, lo que hizo imposible la estirada del portero verdiblanco.
El Cartagena ya no permitiría más que el Betis B se acercara a la meta de Pau Torres. Supo, entonces, manejar el choque en estos cerca de quince minutos que se alargó el enfrentamiento para lograr una nueva victoria.
El Cartagena perdió el liderato el pasado 25 de febrero. Han transcurrido dos meses para que vuelva a retomarlo. No ha perdido nunca la esperanza de volver a lo más alto y a pesar del tropiezo ante el Real Murcia hace dos jornadas se ve arriba otra vez.

A tres jornadas para el final del campeonato regular, ahora solo depende de sí mismo.
La Opinión

FC Cartagena 1-0 Badajoz

El FC Cartagena hizo ante el CD Badajoz lo justito para llevarse los tres puntos y mantener intactas sus opciones de luchar por el primer puesto, a cuatro jornadas de la conclusión de la temporada regular. Eso sí, la victoria le da el margen de 12 puntos respecto al quinto clasificado, el Melilla, a falta de los mismos puntos en juego en la competición liguera. Solo el golaveraje, perdido ante el equipo norteafricano, le impide en estos momentos celebrar la clasificación, aunque es algo que logrará probablemente la semana que viene.
El tanto anotado por Sergio Jiménez, que fue titular al encontrarse Cordero lesionado, fue más que suficiente para alcanzar los 63 puntos y seguir en la lucha por el liderato, que tan difícil lo está poniendo el Marbella.
El equipo albinegro no jugó un buen partido. Fue un choque en el que se sintió incómodo en el primer tiempo, pero el gol le asentó en el campo y cuando el Cartagena anota primero en casa, tal y como han demostrado las estadísticas, suele amarrar los tres puntos. En la segunda parte el equipo mejoró, tocó más y movió mejor y además supo interpretar mucho mejor que en otras ocasiones el tramo final del choque cuando el resultado a favor es escueto, lo que le ayudó a no pasar apuros ante el equipo extremeño.
Pau Torres volvía al once inicial después de una lesión que le ha tenido apartado del equipo desde el pasado 7 de enero, cuando se lesionó en el choque ante el Recreativo. El portero ha llegado justo a tiempo para estar listo de cara a la fase por el ascenso y qué mejor manera que demostrarlo recuperando la titularidad.
Monteagudo, ante la previsión de que el rival decidiera presionar la salida de balón, dio instrucciones a sus jugadores para que el esférico no saliera dominado, sino que prefirió mandar el esférico en largo buscando la segunda acción con el juego de espaldas de sus delanteros. Pero el equipo cartagenerista estuvo muy espeso en esa faceta. La zaga visitante controló bien esa parcela del juego y además obligó a retrasar sus posiciones defensivas al Cartagena, lo que provocó que durante casi media hora el Badajoz dominase al equipo local en su casa.
Owusu tenía como misión principal aprovecharse de los balones largos que le brindasen desde atrás, aunque el jugador cedido por el Leganés tampoco tuvo su tarde ayer. Casi siempre que optaba por jugar el balón en acción personal Rafa Navarro le controlaba las distancias, o al albinegro le sobraba un último regate.
Hugo Rodríguez se quedó en el banquillo y el Cartagena carecía de banda en uno de sus costados. Cristo Martín cae siempre al centro y todo esa línea derecha la tenía que ocupar Óscar Ramírez, que poco se prodigó de medio campo hacia arriba.
La realidad decía que los locales no dominaban el centro del campo y Chavero se volvía loco buscando opciones que no encontraba, porque sus compañeros no abrían huecos para los pases interiores.
La primera parte fue muy aburrida y el público empezó a inquietarse frente a las continuas pérdidas de balón de los suyos, que no daban pie con bola cuando les tocaba atacar. La precipitación llevaba al error en las transiciones y el fútbol quedaba deslucido.
Rubén Cruz no encontraba su lugar en el campo. Retrasado con Aketxe por delante, el goleador tampoco entraba como segunda línea, fundamentalmente porque no llegaban balones al área.
Solo la voluntad de Chavero por tener más peso en cada acción ofensiva y la capacidad física de Jesús Álvaro, que ponía más voluntad que el resto en la banda izquierda se salvaba de una mala primera parte.
Pero aún así, el Cartagena se vio recompensado por la diosa Fortuna cuando en la última acción de la primera parte, en un saque de esquina botado desde la izquierda lograba hacer gol. Sergio Jiménez embocaba con su cabeza, libre de marca, en la única oportunidad que había tenido el Cartagena en los primeros 45 minutos. El premio era excesivo para los méritos de un conjunto tan gris que provocó algún que otro suspiro de desesperación entre los asistentes.
El preparador pidió mucho más contacto con el balón a sus jugadores en el descanso. El Cartagena perdía fuelle en medio campo por tener inferioridad de efectivos en la parcela ancha.
Chavero fue a más y Cristo Martín bajó el balón al césped para tratar de ralentizar el fútbol de ataque de su equipo dándole, eso sí, el criterio que no había tenido hasta ese momento.
En los primeros quince minutos el Cartagena se acercó mejor. En el 53' Cristo Martín probó suerte con un disparo desde la frontal del área grande que se marchó desviado y cinco minutos más tarde una gran acción iniciada por Chavero la culmina Aketxe en un remate a ras de suelo que un defensor manda a saque de esquina.
Cuando se sobrepasó la hora de partido llegó la ocasión más clara en una acción desde la banda derecha, con un centro desde la línea de fondo de Ramírez culminada con un remate de tacón de Rubén Cruz. El toque del delantero no cogió el ángulo necesario para ir a portería y un defensor se la quitó de encima.
El Badajoz apenas había tenido ocasiones en todo este tiempo. Salvando un disparo desde la frontal en el primer tiempo, los de Juan Marrero habían dado mejor impresión hasta la línea de tres cuartos, porque arriba no gozaban de pegada.
Eloy saltó en la segunda parte y tuvo en el 68 una buena ocasión para haber empatado el partido, con un remate tras centro desde un costado que la defensa desvió a línea de fondo.
En el minuto 77 llegó la mejor oportunidad para los extremeños, fruto de un saque de esquina por la derecha de la meta defendida por Pau Torres. Jesús Muñoz se adelantó ante la salida del portero albinegro, pero su testarazo, ya con el meta batido, se marchó alto.
El Cartagena ya alargó cada acción lo máximo posible. Fue a defender con uñas y dientes el resultado con todo tipo de estratagemas. Además, defendía con dos o tres futbolistas al jugador rival que llevara el balón para tratar de robárselo de forma automática, y el Badajoz se desarmó ante la incapacidad de poder colgar balones al área en este tramo.

Con estos tres puntos al Cartagena le quedan cuatro semanas de vértigo ante el Betis B, Lorca Deportiva, Linense y, por último, Écija. Llega con todo para poder ser primero, pero no se puede despistar porque el Real Murcia ataca con serias intenciones y se encuentra a 4 puntos.
La Opinión

FC Cartagena 3 - 2 Extremadura UD

La victoria del FC Cartagena por 3-2 ante el Extremadura supone una dosis extra de moral para el equipo albinegro, de cara al encuentro que disputará el próximo domingo en Nueva Condomina ante el Real Murcia.
El equipo entrenado por Alberto Monteagudo hizo ayer bien las cosas, hasta el punto de que en el minuto 79 anotó el tercer tanto que suponía un alivio para la afición, muy estresada a pesar de la victoria desde la primera parte. Sin embargo, dos golazos desde fuera del área -uno de ellos de libre directo- del Extremadura dejaron en el aire la victoria hasta el último momento y la gente, que unos minutos antes ya se las prometía muy felices, tenía el corazón encogido a falta de que algo más se torciera y la fiesta se convirtiera en un entierro.
Los albinegros salvaron el engorro de esos dos tantos finales -en los últimos ocho minutos-, y con el gol de Aketxe y el doblete de Rubén Cruz -ya suma ocho tantos en esta segunda vuelta-, pone rumbo al play off y mantiene la pugna directa con el Marbella en la disputa por la primera posición.
Decía el entrenador que los dos goles encajados no debían empañar el triunfo, y gran parte de razón tiene el preparador porque el Cartagena, a pesar de esos dos goles, derrochó energía y ganas para llevarse un envite vital para dejar al Extremadura, rival directo, casi sin opciones de luchar por el liderato. Los albinegros ofrecieron, como ya hicieron una semana antes ante el Jumilla, una imagen fresca y renovada de un bloque mucho más concentrado, intenso y alegre, algo que se había empezado a perder en la segunda vuelta de la competición.Los tropiezos de las jornadas anteriores ante Marbella, pero sobre todo con el Granada B y Las Palmas Atlético han servido de lección y este equipo no es el mismo que mostró meses atrás una actitud sombría y decadente.
Ahora el equipo sabe que se encuentra en el tramo donde se juega lo de todo el año y no hay tiempo de ponerse a elucubrar y perder el tiempo haciendo cuentas mientras en el campo pasan otras cosas.
Con tan solo tres minutos de juego el Cartagena ya había logrado abrir el marcador con el tanto del delantero vasco. El choque se abría desde el principio a una partida completamente diferente a la planteada por los entrenadores durante la semana. El equipo de Almendralejo tenía que asumir más riesgos de los que preveía y los albinegros, poner en marcha el plan B de salidas rápidas a la contra.
Chavero fue el protagonista en esa acción con tan solo 180 segundos de juego. Cogió el balón al borde del área y caminó por la raya tratando de buscar el momento oportuno para encontrar la mejor solución. Ésta se la dio Aketxe que se cruzó en su camino para que su compañero le filtrase un pase raso y largo. El delantero se estiró para rematar con su pie derecho al fondo de la red un balón que se coló por debajo de las piernas de Manu García.
Un gol tempranero no siempre le ha sentado bien a los albinegros en casa. Algo así sucedió ante el Granada B y el equipo se desinfló tras el tanto. Sin embargo, en los últimos compromisos Monteagudo ha insistido a sus jugadores en que hay que seguir la misma intensidad con el resultado a favor o no. Es cierto que el Extremadura dio un paso al frente y su medio campo asumió más responsabilidad. Los de Martín Vázquez trataron de hacer un agujero en la banda defendida por Jesús Álvaro y tanto Álex Díez como Kike Márquez se convertían en un quebradero de cabeza por ese lado.
Buscaban el desequilibrio y el centro al área donde Enric Gallego, el gigantón del Extremadura y goleador de la categoría, la esperaba para enchufarla. Moisés y Josua se alternaban en la labor de impedirle que se moviera a su antojo. No obstante, el atacante extremeño encontró un resquicio tras un centro en el minuto 12 de partido. El balón le caía tras superar a Moisés, pero no controló bien y remató mal, al lateral, en una gran oportunidad para haber puesto el empate en el marcador.
A los albinegros les faltaba quizá algo de tranquilidad a la hora de mover el balón. El esférico no fluía como en otras ocasiones y Marcos buscaba, con el pelotazo, las segundas jugadas, también para evitar la presión de los delanteros del equipo extremeño.
Cordero tenía que trabajar el doble, mientras que Cristo Martín, que empieza a ser el de siempre, ponía por momentos la pausa que carecía el conjunto local.
A falta de dominio, el Cartagena buscaba las salidas rápidas a la contra, lo que suponía que los centrales no tuvieran tanta libertad de movimiento.
En el minuto 26 llegó un cabezazo de Borja a la base del poste, tras un saque de esquina y la afición empezaba a murmurar ante la presión visitante.
Pero un instante después todo cambió cuando Cristo Martín cogía el balón caído en banda izquierda y aprovechaba el desmarque de Aketxe. El vasco se adentró escorado al área y midió un pase a Rubén Cruz, quien solo mandó el balón a la red. Nuevo doblete de la pareja atacante albinegra por segunda semana consecutiva.
El segundo tanto tranquilizó los ánimos de un Cartagena algo precipitado hasta ese momento.
El Extremadura lo intentó antes del descanso con un disparo dentro del área grande que se fue muy escorado.
Martín Vázquez, técnico del Extremadura, introdujo en el descanso a otro delantero más por un defensa. El bloque visitante lo intentaba, pero el Cartagena estaba muy bien armado atrás. Mostró una disciplina a prueba de bombas y la solidaridad en las ayudas evitaba que el ataque rival pusiera en aprietos a Marcos, mero espectador durante 70 minutos de partido.
Fue Marcos clave en el 72' con una acción que lo elevó a ser alabado por la afición. Un testarazo pegado al palo de Enric Gallego llevaba camino de gol hasta que se encontró con la manopla de Marcos, que evitó el 2-1.
El meta lo paró y Rubén Cruz aumentó la ventaja local en el 79' tras 'robarle' la cartera al central Fran Miranda y plantarse solo ante Manu García, al que batió por bajo.
El 3-0 convertía el Cartagonova en una fiesta. A diez minutos para el final, la afición ya pensaba en el derbi del domingo, aunque el Extremadura puso contra las cuerdas el resultado con dos goles en cinco minutos. El primero de Kike Márquez tras un libre directo muy bien ejecutado. El segundo en el 87' con un derechazo de Álex Díez desde la frontal del área.
Los minutos finales fueron un quiero del Extremadura con un puedo del Cartagena, que mantuvo firme el marcador a su favor para alcanzar los 60 puntos en la clasificación, alejar al Extremadura a nueve y al quinto clasificado a doce puntos.

Nueva Condomina, próxima parada para un equipo que llega embalado.
La Opinión

FC Cartagena 3 - 0 FC Jumilla

En el fútbol todo es siempre relativo, aunque todo también depende de que la pelota entre o no en la portería contraria. Los pitos de hace dos jornadas ante el Granada B se tornaron aplausos y las críticas tras el empate ante Las Palmas Atlético se esfumaron tras la goleada infligida al Jumilla por 3-0. El Cartagena conseguía desquitarse de esos malos resultados y del sabor amargo que provocan los mismos. Si a eso le unimos que el ambiente alrededor del equipo y del técnico empezaba a pesar en el aire, pues nada mejor que tres tantos para afrontar la semana en las mejores condiciones posibles ante la visita del Extremadura del próximo domingo.
El conjunto cartagenerista, que llevaba dos meses sin ganar en casa, no sufrió para ganar a un Jumilla que llegaba con buenas sensaciones tras unos resultados previos que le invitaban al optimismo. Sin embargo, en el Cartagonova no tuvieron ninguna opción. No estuvieron nada finos en la salida con el balón y en tareas defensivas ante un Cartagena que goleó sin brillantez, anotó en momentos clave y desarboló a los de Pato.
Aketxe anotó el primero -suma doce goles esta temporada-, pero el tanto que más dolió al Jumilla fue el que anotaba en propia puerta Ceballos en el minuto 36. Ese tanto dejó a los del Altiplano ´grogui´ y aunque reaccionaron al saltar al campo en la segunda parte, nada pudieron hacer ya con el tercer tanto, que anotó Rubén Cruz en el minuto 58 de partido.
El equipo albinegro salió al campo de inicio con toda su artillería. Aketxe y Rubén Cruz saltaron de inicio y el preparador apostó por Cristo en el carril izquierdo y Gaspar en el derecho. De esta manera el bloque local trataba de dar toda la ofensividad posible a un partido en el que el triunfo era una obligación.
Los albinegros, no obstante, no dominaron como les hubiera gustado. El Jumilla salía bien con el balón, no temía a quedarse con el esférico y metía hombres por el medio para poner en aprietos a los centrales cartageneristas. Moisés volvía a ganarse la presencia en medio de la zaga tras recuperarse de la dolencia de hace unas semanas y el equipo lo notó. El sevillano sigue siendo un seguro de vida y con Zabaco forma el tándem perfecto en este Cartagena.
Aunque sin ser un equipo avasallador, el bloque dirigido por Monteagudo conseguía acercarse a la meta de Valens con más asiduidad conforme pasaban los minutos. Sobre todo desde los carriles, con un más que activo Óscar Ramírez, que se prodigaba como hace tiempo no se le veía.
Chavero fue el primero en intentarlo con un disparo lejano en el minuto 4 aprovechando que el viento les favorecía en la primera parte, aunque su chut se marchó desviado.
Luego fue Aketxe con un cabezazo alto tras buen centro de Jesús Álvaro en el minuto 11 y Rubén Cruz en el minuto 14. El delantero robó un balón en el borde del área y se plantó solo ante la inoperancia jumillana, pero quiso colocar tanto el balón que éste se le marchó escorado a la escuadra derecha de la portería de Valens.
No obstante, no tardó el Cartagena en anotar el primero. Llegó tras una bonita combinación entre Gaspar y Ramírez, con centro de éste último raso y al pie de Aketxe, que conforme le vino mandó el balón al fondo de las mallas. El remate fue inapelable y la acción muy aplaudida por los aficionados.
El Jumilla trató, entonces, de estirar líneas aunque el Cartagena lo buscaba a la contra.
Pato, técnico visitante, tuvo que recomponer el centro del campo tras la lesión de Cifu. Carlos García saltó al terreno de juego.
A nueve minutos del final de la primera parte Ceballos protagonizó la acción desafortunada de la tarde. Al intentar ceder el balón a su portero con la cabeza no se percató de que éste se encontraba fuera de su posición y el balón entró tímidamente en la red. El exalbinegro anotaba, pero en portería equivocada.
El tanto dejó ´grogui´ al Jumilla y el Cartagena apretó para tratar de cerrar el partido en la primera parte. Chavero, con un remate de cabeza cruzado, y Rubén Cruz con otro testarazo que se marchó alto, pusieron en apuros a Jaume Valens, pero el marcador ya no se movió más en la segunda parte.
Pato decidió meter en el campo antes de arrancar a Titi y a Álvaro, tratando, por tanto, de dotar a su ataque de más argumentos, ya que su aportación había resultado bastante pobre hasta ese momento en el partido.
Carlos García tuvo la más clara para los jumillanos en el minuto 50, con un libre directo muy ajustado al palo izquierdo que Marcos mandó a línea de fondo. A esa opción no le supo sacar el rédito suficiente el Jumilla y el Cartagena sí aprovechó la suya ocho minutos más tarde.
Una falta botada al área por Gaspar era perfectamente rematada por un Rubén Cruz que estaba libre de marca y que picó para que Jaume Valens nada pudiera hacer para evitar el tanto.
Con el 3-0 en el marcador y a falta de media hora para la conclusión del choque, Monteagudo decidió cambiar a Gaspar por Owusu y un minuto más tarde Zabaco también se marchó, lesionado, por Alberto Aguilar.
El gran protagonista fue Owusu en esta parte del encuentro. Aprovechó su frescura, punta de velocidad y habilidad con el balón en los pies para levantar los aplausos del público. Solo le faltó el gol o una asistencia que hubiera acabado en el fondo de las mallas para haber cuajado una gran media hora.
Rubén Cruz también pudo anotar el segundo de su cuenta con una gran combinación a la contra de Cristo, Aketxe y el propio Cruz, que finalizó con un remate en los pies del portero del Jumilla.
Owusu puso en las botas de Moussa, que sustituyó a Aketxe, el cuarto, pero el atacante no llegó por poco.
El Cartagena se aplicó con mucha intensidad en esta fase del choque. Ha aprendido de sus errores y quería someter al rival para evitar sustos innecesarios de última hora.

Con los tres puntos y el tropiezo del Marbella, el Cartagena vuelve a empatar en la primera posición con 57 puntos en su casillero.
La Opinión

Nota de prensa FPFCCT

Siempre estamos ahí.
Si, los aficionados siempre estamos. Para las buenas y para las malas, pero es en momentos como este, cuando parece que surgen dudas, cuando los aficionados al FC Cartagena, peñistas y no peñistas, debemos cerrar filas en torno a nuestro club.
Sabemos que somos uno de los rivales a batir y son muchos los intereses externos que intentan e intentarán desestabilizarnos. No caigamos en su juego y contribuyamos a ello sin darnos cuenta.
Es verdad que todos nos podemos enfadar y pedimos más a nuestro equipo pero ante las 8 finales, 5 de ellas en casa, sabemos desde la FPFCCT que nos estamos jugando la posibilidad de ser campeones con la ventaja que eso supone para intentar dar el salto de categoría, por lo que pedimos a todo el "cartagenerismo", jugadores, cuerpo técnico, directivos, prensa, aficionados... que apoyemos todos juntos para conseguir el ansiado objetivo. Todos queremos lo mismo, pero siempre teniendo presente que los aficionados son los que van al campo, no los que por redes sociales critican y no son ni abonados.
Desde esta Federación de Peñas siempre respetaremos y entenderemos las diversas opiniones que surgen desde la masa social del club, pero a la vez os pedimos a todos que hagamos ese esfuerzo conjunto sabedores de que la recompensa merecerá la pena.
¡¡ Viva el FC Cartagena!!